El ciclón podría tocar tierra durante la madrugada del domingo con categoría 4; autoridades ordenaron el resguardo de la población y desplegaron equipos de emergencia.
La aproximación del huracán Simón a las costas del Pacífico mexicano llevó a la Secretaría de Marina a evacuar a alrededor de 100 personas de comunidades costeras amenazadas por el ciclón, que podría tocar tierra durante la madrugada del domingo con categoría 4 en la escala Saffir-Simpson.
Las personas evacuadas fueron trasladadas a Puerto Vallarta, Jalisco. Algunas llegaron acompañadas de sus mascotas, ante el riesgo de que las condiciones meteorológicas empeoren en las próximas horas.
Entre ellas se encontraba Elena Glumas, de 63 años, habitante de Yelapa, quien recordó las pérdidas que sufrió su comunidad durante el paso del huracán Lidia en 2023. “Hace tres años perdimos todo, ahora pues digo, la vida es primero”, declaró tras desembarcar.
El contralmirante Tayatzin Guerrero explicó que el traslado se realizó en un solo viaje debido a las condiciones adversas del oleaje en mar abierto. Las autoridades también advirtieron sobre el riesgo para quienes permanecían en el malecón de Puerto Vallarta, donde las olas comenzaban a aumentar.
Aunque la ciudad se encuentra protegida parcialmente por una bahía y zonas montañosas, las autoridades alertaron que el oleaje puede arrastrar a los paseantes incluso cuando parece inofensivo. Por ello, ordenaron el resguardo de la población a partir de las 16:00 horas locales del sábado.
Comerciantes de la zona comenzaron a colocar tablas en puertas y ventanas para proteger sus establecimientos. En uno de los negocios, un mensaje pintado sobre la madera decía: “Simón dice: ‘todo va a estar bien’”, mientras que otra comerciante escribió: “Simón, sé breve, pacífico”.
La preocupación también alcanzó a los turistas. Algunos recibieron avisos de sus hoteles sobre la posibilidad de trasladarse a refugios, mientras otros intentaban aprovechar las últimas horas antes de que las condiciones impidieran las actividades habituales.
Uno de los principales temores es que el nivel del agua alcance zonas urbanas, como ocurrió durante el huracán Kenna en 2002, que provocó graves daños en Puerto Vallarta y dejó alrededor de cuatro personas fallecidas, según el relato recogido en el lugar.
La velocidad de desplazamiento de Simón también genera inquietud. El ciclón avanzaba a menos de 10 kilómetros por hora, una condición que puede prolongar la exposición de una región a lluvias intensas y vientos destructivos.
Las bandas nubosas del huracán ya habían provocado inundaciones en calles de Acapulco, Guerrero, debido a las lluvias torrenciales. En Puerto Vallarta, personal de la Marina se preparaba para integrar brigadas de emergencia con maquinaria para retirar escombros y una planta potabilizadora móvil.
Las autoridades mantenían el seguimiento del fenómeno ante el pronóstico de que se acercara a la región durante la noche del sábado o las primeras horas del domingo.